El aumento de la obesidad implica el incremento de los trastornos de la conducta alimentaria

El CIBERobn llevó a cabo un estudio con el objetivo de analizar la prevalencia de la tasa de obesidad durante toda la vida en los subtipos de trastornos de la alimentación y para examinar si había habido cambios temporales entre los últimos 10 años.

“La conclusión fue que en la última década la prevalencia de obesidad asociada a trastornos caracterizados por la presencia de episodios de atracones, es decir, los trastornos bulímicos, va en aumento, y está vinculada con una mayor gravedad y un pronóstico más pobre”, ha señalado el doctor Fernández-Aranda, quien lidera desde el Hospital Universitario de Bellvitge de Barcelona el CIBERobn.

Dicho esto, ha explicado que “los pacientes con trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y obesidad crónica asociada se caracterizan por una aparición más tardía del trastorno, mayor severidad y unos rasgos de personalidad más disfuncionales que los de los pacientes sin obesidad crónica asociada”.

Trastornos de la conducta alimentaria no especificados

Por otro lado, estudios realizados tanto en España como en el resto de países desarrollados demuestran que tanto la bulimia nerviosa como los Trastornos de la Conducta Alimentaria No Especificados (TCANE) alcanzan unas tasas muy superiores, con cifras que oscilan entre el 0,5 y 3 por ciento para la primera, y el 3 y 5 por ciento para estos últimos.

Dentro del grupo de los TCANE se incluye el Trastorno por Atracón en el que los pacientes tienen sobre ingestas importantes de comida que no van seguidas de vómitos, purgas o ejercicio excesivo como en la bulimia, y que roza ya el 7 por ciento de incidencia entre los adolescentes españoles sin diferencias estadísticamente significativas entre hombres y mujeres.

De esta manera, los atracones son patrones desadaptativos de la conducta alimentaria que se caracterizan básicamente por un impulso irrefrenable de comer y por ingerir una gran cantidad de alimento en un corto periodo temporal. Las personas que sufren estos episodios de sobre ingesta alimentaria de forma habitual tienen una mayor probabilidad de desarrollar en el futuro un TCA.

Del total de personas que desarrolla un trastorno de la alimentación, un tercio de los pacientes se recuperan completamente del problema, otro se caracterizan por presentar una recuperación parcial, y otro tercio pueden llegar a ser crónicos, si no son bien tratados.

Los TCA son multifactoriales y están determinados por causas biológicas (hormonas), factores psicológicos (baja autoestima, elevada impulsividad, exceso de perfeccionismo) y sociales (experiencias traumáticas como la pérdida de un familiar o antecedentes familiares de obesidad).

En general, la tasa de prevalencia en España de todo el espectro de Trastornos de la Conducta Alimentaria se sitúa entre el 11 y el 16 por ciento de la población adolescente.

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