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las etapas de alimentación del bebé

LAS ETAPAS DE LA ALIMENTACIÓN DEL BEBÉ (DE 0 A 24 MESES)

LAS ETAPAS DE LA ALIMENTACIÓN DEL BEBÉ

Desde el momento del nacimiento del bebé y durante todo su ciclo vital la alimentación juega un papel imprescindible
para asegurar un desarrollo equilibrado y 
prevenir la aparición de enfermedades crónicas en el adulto.

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trucos para ahorrar agua en el hogar

TRUCOS E IDEAS PARA AHORRAR AGUA EN EL DÍA A DÍA

TRUCOS E IDEAS PARA AHORRAR
AGUA EN EL DÍA A DÍA

El agua es un recurso escaso y entre todos tenemos el deber de optimizar al máximo su uso.

Con estos consejos podremos reducir el consumo diario de agua.

Trucos e ideas para ahorrar agua en casa

Trucos para ahorrar agua en la cocina

Trucos para ahorrar agua en el cuarto de baño

Trucos para ahorrar agua en el jardín

Trucos para ahorrar agua fuera de casa


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hidratación

#Consejos 11 – Hidratación desde la mañana hasta la noche

En verano, las necesidades de hidratación son mayores que en otros momentos del año. Esto se debe a que estamos expuestos a unas condiciones climáticas y atmosféricas que favorecen la deshidratación a través de la mayor sudoración por la piel, la exposición al sol que deshidrata la piel, el pelo etc.

Aunque en verano es conveniente aumentar el agua e hidratación que aportamos a nuestro cuerpo, es fundamental que a lo largo del año adoptemos unos hábitos que den continuidad a esta hidratación. Entre otros beneficios, el agua:

  • Regula la temperatura de nuestro cuerpo
  • Transporta el oxígeno y nutrientes a las células
  • Humedece el oxígeno que respiramos
  • Absorbe los nutrientes que necesitamos, logrando un mejor aprovechamiento de los mismos
  • Mejora el tránsito intestinal
  • Facilita las funciones del hígado y del riñón
  • Lubrica las articulaciones y mejora la resistencia de los ligamentos

Y por si fuera poco, nuestro cuerpo es 50 -70% agua. Es decir, prácticamente todo.

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Funciones del agua en el cuerpo humano

Funciones del agua en el cuerpo humano

FUNCIONES DEL AGUA EN
EL CUERPO HUMANO

Contribuye a la hidratación de la pielRegula la temperatura corporal y ayuda a mejorar el funcionamiento de los riñones

Ayuda a la función digestiva y lubrica las articulaciones

Posibilita el transporte de los nutrientes y el oxígeno a la sangre, además de ser un medio de disolución de todos los líquidos corporales

¡Recuerda!

 

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agua

La importancia de la hidratación en verano

agua

Somos agua

El agua es el componente más abundante de nuestro cuerpo. Representa entre el 50-60% de nuestro peso corporal y es un líquido esencial para nuestra vida. Sin comer podríamos sobrevivir muchos días, incluso meses, según la cantidad de reservas que tengamos almacenadas, pero sin agua solo viviríamos tres días.

El agua desempeña múltiples funciones en el organismo que la convierten en un nutriente fundamental. Es el medio necesario para transportar los nutrientes al interior de las células, regula las reacciones metabólicas, elimina toxinas, lubrica los músculos y las articulaciones, hidratada la piel, mantiene la temperatura corporal, mejora el tránsito intestinal y controla el apetito.

Por todo ello, beber la cantidad suficiente de líquido y mantener el cuerpo bien hidratado resulta imprescindible para gozar de un óptimo estado de salud.

¿Cuánto hay que beber?

La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) establece que las mujeres deben ingerir 2 litros al día, y los hombres, un poquito más, 2,5 litros al día. Pero esta cifra, hace referencia al total de líquidos que necesitamos asegurar para mantener una correcta hidratación. ¡Esto no significa que sea la cantidad de agua en forma de bebida que tenemos que tomar!

Nuestro organismo no solo se hidrata a través del agua que ingerimos, sino que también lo hace por medio de los alimentos que consumimos. Por ejemplo, las frutas y verduras contienen un 90-95% de agua, los yogures un 85%, los pescados un 80-70% y los huevos un 75%.

Si realizamos una alimentación sana y variada podemos llegar a cubrir casi la mitad de los requerimientos diarios través de los alimentos. Por lo que solamente, necesitaríamos ingerir entre 4-6 vasos de agua al día.

Crea el hábito

A pesar de que no sea muy elevada, la cantidad solamente de agua de bebida que debemos ingerir, son muchas las personas que no llegan a tomarse ni dos vasos de agua al cabo del día.

Hay que crear el hábito de beber agua, a pesar de no tener sed. Es un error esperar a que aparezca la sensación de sed, ya que el cuerpo genera este mecanismo como señal de alarma, anunciando que ya existe un cierto grado de deshidratación. Es por ello, que debemos adelantarnos y empezar a establecer unas adecuadas ruinas diarias.

Un buen hábito para comenzar el día es tomar una infusión y comer una pieza de fruta. Con esta sencilla pauta nos aseguramos la base de una correcta hidratación. ¡Pero esto no acaba aquí! Debemos continuar bebiendo durante el resto del día.

Para lograrlo, os doy algún consejo. Podéis empezar por botellas pequeñas de agua (50cl) y tomar una por la mañana y otra por la tarde. Colócalas en un lugar visible y marcarte como objetivo acabarlas antes de que termine el día. Esto os ayudará a instaurar el hábito.

Los que no pueden olvidarse de beber

La cantidad de agua depende de la persona y de las circunstancias en las que se encuentre (los requerimientos se ven aumentados según la edad, la actividad física, la temperatura…). Pero lo primordial es no olvidarse de mantener una hidratación regular y diaria.

Los niños y adolescentes, las embarazadas y durante el periodo de lactancia, los mayores y los deportistas (sobre todo runners y ciclistas que entrenan al aire libre durante hora) son los menos conscientes de su nivel de hidratación.

Si, además, le sumamos que nos encontramos en los terribles meses verano y el calor aprieta más que nunca, nos obliga a todos (padres, cuidadores y adultos) a estar atentos para evitar la deshidratación.

Para los abstemios al agua…

El agua, a pesar de ser una excelente bebida hidrante, suele ser poco apetitosa y atractiva debido a su escaso o nulo sabor. Así que, muchos optan por bebidas azucaradas de escaso valor nutricional, llenas de colorantes y aromas, y algunas, con gas. Pero ¿y si las sustituimos por bebidas naturales y más saludables?

Los batidos o licuados de frutas y verduras son buenas opciones. Las sopas y las cremas también nos aportan líquidos con sabor. Y las infusiones, se pueden tomar a cualquier hora del día y son otra manera más de beber.

Ahora que no encontramos en verano se pueden elegir las versiones frías, como una irresistible vichyssoise o un buen gazpacho. También podemos tomar granizados y sorbetes naturales que podemos elaborar nosotros mismos con las frutas de temporada. O las infusiones o el té con hielo bien fresquito.

Y para los que simplemente quieran darle un toque diferente al agua, pueden añadirle unas rodajitas de lima o pepino o unas hojas de menta.

¡En la variedad está el gusto! Así que ya lo sabes, escoge la opción más saludable que prefieras y beber se ha dicho.

 

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refrescos caseros

REFRESCOS CASEROS Y SALUDABLES

Este verano, ¡refréscate de forma saludable, divertida y nutritiva con tus propios refrescos caseros!

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Elabora tus refrescos

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¡Échale imaginación y crea tus propios refrescos caseros!

¡Y brinda por un verano saludable!

 

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Infografía Febrero 2017

Aprovecha las propiedades de los cítricos en invierno

APROVECHA LAS PROPIEDADES
DE LOS CÍTRICOS EN INVIERNO

¿Qué nos aportan los cítricos? ¿Cómo incluir los cítricos en la dieta?

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merienda saludable niños

¿Cómo preparo una merienda saludable para mi hijo?

merienda saludable niños

La vuelta al cole ya está aquí y con ella el ajetreo y las prisas. Sin embargo, a ningún padre se le pasa por alto la importancia de la alimentación de sus hijos. Hoy os hablamos sobre una toma esencial en su día a día como es la merienda, y os ofrecemos sugerencias para no delegar la falta de tiempo en decisiones menos recomendables.

La alimentación en la infancia es un tema que normalmente preocupa a los padres. Y no es de extrañar, ya que a menudo se escuchan mensajes que advierten del periodo esencial que suponen estas edades para la prevención de enfermedades y la adquisición de hábitos saludables. La merienda o el almuerzo son tomas que, frecuentemente, desdeñan los adultos por falta de tiempo o apetito, pero que, en el caso de la infancia, no se suelen pasar por alto.

Y eso es una gran noticia para los padres, ya que la merienda es una toma ideal que ayuda a recargar energía y nutrientes para continuar la jornada.

La merienda: una aliada en la alimentación de nuestros hijos

Existen diferentes organismos oficiales, como la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, que recuerdan y transmiten los puntos clave de una nutrición saludable en la infancia y la adolescencia.

En ella, se recuerda que la toma de la merienda debería representar el 10% del aporte energético total diario, y se sintetizan los puntos beneficiosos de merendar en la infancia:

  • Permite reponer gastos a nivel físico y mental, que en esta etapa de la vida están especialmente acentuados debido a la alta actividad física de los niños en el recreo, actividades extraescolares o al hecho de que su gasto metabólico, sencillamente, es mayor.
  • Favorece un mayor rendimiento escolar. El aporte de energía y nutrientes de la merienda ayudan a combatir la fatiga intelectual, favoreciendo su atención a la clase.
  • Mantiene el metabolismo activo, manteniendo niveles constantes de glucosa en sangre y, por tanto, ayuda a evitar el consumo de las reservas propias del organismo, lo que asegura un adecuado ritmo de crecimiento.
  • Previene el sobrepeso puesto que evita que pasemos muchas horas sin comer, evitando así atracones en la cena o picar entre horas.
  • Aporta variedad a la alimentación diaria, completando posibles carencias no resueltas por otras tomas.

Preparando una merienda saludable

A pesar de que todo lo dicho hasta ahora parece fácilmente comprensible, lo cierto es que, las cifras actuales de obesidad infantil, siguen recordando la necesidad de plantear recomendaciones saludables prácticas.

Si quieres preparar una merienda saludable y aprovechar el comienzo de curso para inspirarte con nuevas ideas, aquí van unas sugerencias:

Disfruta de la fruta

Las hay de todos los sabores, formas y colores, por lo que entre tanta oferta, convencerás a tus hijos. Ya sea con piel o sin piel (recuerda que la piel contiene fibra), una pieza de fruta en la merienda contribuirá con las vitaminas y minerales a su correcto crecimiento y continuación de la jornada.

Bocadillo que te pillo

El bocadillo es una buena elección ya que puede ser muy completo. El pan (preferiblemente integral y no necesariamente de molde) aportará carbohidratos, base de la alimentación, que les dará energía para afrontar las actividades extraescolares de la tarde. En cuanto al contenido, admite una amplia variedad de alimentos, pudiendo añadirle queso fresco, jamón cocido o serrano, atún en aceite de oliva, requesón, calabacín, tomate, rúcula…

Frutos secos

Son una opción socorrida y un puñado de nueces, avellanas o almendras aportarán una cantidad de energía, proteínas y vitamina E ideales para esta toma. Se pueden acompañar también de algún lácteo o con frutas.

Lácteos sí

La presencia de un vaso de leche es un clásico en las meriendas, por su aporte de proteínas y calcio. Es recomendable que los niños se acostumbren y disfruten del sabor natural de la leche. Junto a la leche, existen numerosas propuestas lácteas como los yogures y el queso. En cuanto al contenido graso de estos productos, se puede decir que, en base a la evidencia, no hay una relación clara entre el consumo de leches descremadas o desnatadas y el menor riesgo de desarrollar exceso de peso en la infancia, por lo que los pediatras recomiendan elegir lácteos enteros.

No olvidarse de la hidratación

Pensar en la hora de la merienda es pensar en alimentos y, a menudo, olvidar la bebida. Sin embargo, es importante tomar líquidos y, en concreto, el agua es la mejor opción.

Equilibrio, moderación y variedad

Conviene ir alternando entre todas estas propuestas evitando, en la medida de lo posible, repetir las meriendas cada día. También será deseable complementar esta toma con lo que los niños hayan comido en el colegio o en casa, con el fin de encontrar un consumo equilibrado de los distintos grupos de alimentos.

Ricardo Martín FLuxá

Luchar contra la contaminación para mejorar nuestra salud: un deber de todos

Ricardo Martín FLuxá

En la Semana Europea de la Movilidad Sostenible
Ricardo Martí Fluxá
Presidente del Instituto Tomás Pascual Sanz

 

El cambio climático influye en nuestra salud. Afecta al aire que respiramos y nos envuelve, al agua y a los alimentos que bebemos y comemos; pero también puede afectar a otros determinantes de la salud como la vivienda, el suelo, la atmósfera, la seguridad alimentaria o la atención sanitaria.

En la segunda edición del informe “Prevención de enfermedades a través de entornos saludables: una evaluación global de la carga de la enfermedad a partir de los riesgos ambientales” publicado por la OMS, se indica que los factores de riesgo ambientales, como la contaminación del aire, el agua y el suelo, la exposición a los productos químicos, el cambio climático y la radiación ultravioleta, contribuyen a más de cien enfermedades o traumatismos.

“Un ambiente sano es la base de la salud en la población”, señaló Margaret Chan, directora general de la OMS, quien añadió: “Si los países no adoptan medidas para que los ambientes en los que se vive y se trabaja sean sanos, millones de personas seguirán enfermando y muriendo prematuramente”.

El factor de riesgo más claro y evidente para nuestra salud es la contaminación del aire que respiramos ya que aumenta la morbilidad derivada de accidentes cerebrovasculares, cánceres de pulmón y enfermedades respiratorias crónicas y agudas, entre ellas por ejemplo el asma y las alergias. Según las últimas estimaciones de la OMS sobre morbilidad a nivel mundial, la contaminación del aire exterior e interior provoca unos siete millones de defunciones prematuras, siendo uno de los mayores riesgos sanitarios mundiales, comparable a los riesgos relacionados con el tabaco, superado únicamente por los riesgos sanitarios relacionados con la hipertensión y la nutrición.
En el año 2013 la OMS realizó un estudio a través de su Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer. En él se determinó que la contaminación del aire exterior es carcinógena para el ser humano y está estrechamente relacionado con el aumento de la incidencia de varios tipos de cáncer, entre ellos, los de pulmón, vejiga y vías urinarias.

Los gases con efecto invernadero provocan el aumento de temperatura y este aumento afecta a nuestra salud. Las temperaturas extremas tienen una incidencia directa en las defunciones por enfermedades cardiovasculares y respiratorias a cualquier edad, pero son más críticas entre los más vulnerables como los ancianos y los niños. Está claramente demostrado como aumentan las defunciones por estas enfermedades en población vulnerable durante las olas de calor. Por otra parte, las temperaturas altas aumentan el resto de contaminantes y sus efectos.

El cambio climático también afecta directamente al suministro de agua potable. La variabilidad en las lluvias incide directamente no solo en la cantidad disponible de agua sino también en su calidad. En el mundo hay más de seiscientos millones de personas que no tienen acceso al agua potable, casi el 10% de la población mundial. Abrir el grifo y disponer de agua potable y de buen sabor es un lujo al que no damos muchas veces suficiente valor en nuestras sociedades desarrolladas.

Por otra parte, estos cambios afectan directamente a la producción de alimentos básicos en muchas regiones provocando hambrunas. Ello aumentará la prevalencia de malnutrición y desnutrición que influyen directamente en la salud.

Existen estudios de organizaciones y universidades de prestigio que relacionan el efecto directo del aumento de CO2 con el valor nutricional de los cultivos. En dichos estudios se reconoce que la relación entre los niveles de CO2, la reducción de nutrientes como proteínas y algunos micronutrientes esenciales y el aumento de los carbohidratos de los alimentos de origen vegetal es una realidad y una amenaza para todo el planeta a nivel de salud nutricional. En uno de esos estudios se llega a la conclusión de que a mayor volumen de emisiones de gases de efecto invernadero hay un mayor grado de inseguridad alimentaria. Y no podemos olvidar que algunos contaminantes se incorporan a la cadena trófica a través de la alimentación. Por ejemplo, el mercurio en el pescado o el arsénico en el arroz.

Debemos tomar conciencia de la importancia y de la magnitud del problema. A nuestro nivel, podemos colaborar en esta lucha con pequeños gestos diarios. Podemos utilizar los transportes colectivos, la bicicleta o caminar, mantener nuestros vehículos a punto y usar transportes que consuman energías limpias. Podemos reducir la calefacción y el aire acondicionado a la temperatura adecuada, revisar periódicamente las instalaciones de calefacción, ahorrar energía no olvidando luces encendidas, electrodomésticos conectados o en stand by. También es importante reducir y separar los residuos que generamos, utilizar el punto verde para reciclar los residuos como aceites, pilas, fluorescentes y otros contaminantes, controlar el agua que gastamos en casa, usar la ducha en vez de llenar el baño y reducir las pérdidas de agua por averías. Y no nos olvidemos de llenar la lavadora, reducir el tamaño de la cisterna y cerrar el grifo mientras nos afeitamos o lavamos los dientes.

Consejos que pueden y deben extrapolarse a las empresas y grandes corporaciones. Como agentes sociales de primer orden, las compañías tienen la responsabilidad de contribuir a la mejora de nuestro entorno, luchando contra el cambio climático: el uso de energía renovable, la utilización de flotas de vehículos sostenibles, la implementación de planes de eficiencia energética, el diseño de envases eco-sostenibles o la compensación de la huella de carbono con acciones medioambientales son pilares fundamentales en la batalla contra la contaminación y la polución.

Si todos nosotros, ciudadanos y empresas, aplicamos estas medidas estaremos contribuyendo eficazmente a reducir la contaminación ambiental y así mejoraremos nuestra salud.

 

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ejercicio aeróbico

Las personas que hacen ejercicio aeróbico de manera regular mantienen mejor la atención

ejercicio aeróbico

Investigadores de la Universidad de Granada confirman que existe una clara asociación entre la práctica continuada de ejercicio aeróbico y la denominada ‘atención sostenida’.

Científicos de la Universidad de Granada, del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), han confirmado que las personas que realizan ejercicio aeróbico de manera continuada y de larga duración, como los triatletas, mantienen mejor la atención, y su cerebro es capaz de preparar más eficientemente una respuesta ante estímulos relevantes.

El objetivo principal de este estudio, cuyos resultados se han publicado en las revistasMedicine & Science in Sports & Exercise y Scientific Report, fue investigar la asociación que existe entre la práctica crónica de ejercicio físico y la función cognitiva (atención sostenida en particular), así como evaluar los mecanismos fisiológicos que subyacen a dicha relación en adultos jóvenes entre 18-35 años.

Este propósito general se abordó desde la perspectiva de la neurociencia cognitiva, con una aproximación novedosa que combina medidas de comportamiento de potenciales corticales evocados (es decir, el tiempo que tarda un estímulo en llegar a la corteza), y medidas de funcionamiento del sistema nervioso autónomo como la respuesta cardíaca evocada a eventos (EKG).

Para ello, los investigadores compararon dos grupos de adultos jóvenes: un grupo con alto nivel de condición física (triatletas, ciclistas y corredores) y otro grupo de participantes con un estilo de vida sedentario, durante la realización de una tarea cognitiva de vigilancia psicomotora de 60 minutos.

Se registraron medidas comportamentales (esto es, los tiempos de reacción) y electrofisiológicas que fueron analizadas durante el período de ejecución de la tarea. Todos los participantes realizaron un test de esfuerzo incremental en cicloergómetro para determinar su capacidad cardiorrespiratoria. Los hallazgos electrofisiológicos demostraron que el buen nivel de condición física cardiovascular está relacionado con actividad cerebral sugerente de una mejor capacidad general para asignar recursos atencionales en el tiempo.

Los participantes con alto nivel de condición física mantuvieron una mayor amplitud en el potencial P3 (comúnmente asociada a la habilidad de focalizar eficientemente la atención) a lo largo de la tarea en comparación con los participantes sedentarios, quienes incluso mostraron una reducción en la amplitud a medida que transcurría el tiempo realizando la tarea.

Además, estos hallazgos demuestran, por primera vez, un funcionamiento bidireccional entre el sistema nervioso central y autónomo más eficiente en aquellos individuos que presentaban un alto nivel de condición física cardiovascular. Concretamente, la aptitud cardiovascular se relacionó positivamente con una actividad cerebral, indicando una mejor preparación de la respuesta a nivel neural (indexada por un potencial cortical conocido como Contingent Negative Variation – CNV), que se vio reflejada simultáneamente a nivel periférico (indexada por un patrón de deceleración cardíaca fásica ante la presentación de estímulos). En su conjunto, estos datos dan muestra de un estado integral de preparación de la respuesta ante estímulos inminentes, el cual estuvo vinculado al mejor rendimiento comportamental en deportistas de resistencia.

Una función imprescindible

Como explica el autor principal de esta investigación, Antonio Luque Casado, “la atención sostenida o vigilancia es una función cognitiva de alto nivel, inherente a todos los procesos cognitivos, que determina la disposición para responder a estímulos relevantes y la capacidad para asignar o distribuir los recursos atencionales de manera eficiente a lo largo del tiempo”.

Así, una capacidad reducida de monitorizar fuentes de información significativas afecta directamente a todas las habilidades cognitivas (esto es, respuestas lentas o fallos para responder a estímulos relevantes).

“Por tanto, un entendimiento en profundidad de factores que podrían potenciar la capacidad para mantener la atención resulta especialmente relevante, dada la importancia de esta función cognitiva en diversidad de contextos tanto de la vida diaria (por ejemplo, conducción o atención en clase en la escuela o universidad), como profesionales (cirugía, pilotaje de aviones, o control de tráfico aéreo)”, explica Luque Casado.

Estos hallazgos sugirieron que los sujetos que practicaban ejercicio (con alto nivel de condición física) presentaban un funcionamiento bidireccional entre el sistema nervioso central y autónomo más eficiente, o lo que es lo mismo, entre el cerebro y el corazón, lo que pareció facilitar el rendimiento comportamental en tiempos de reacción.

“Esto nos advierte de la importancia de considerar el rol del funcionamiento del sistema nervioso autónomo en la relación entre el ejercicio físico y cognición en general, y rendimiento atencional en particular. Aquí, el nivel de condición física cardiovascular fue presentado como un factor que puede contribuir positivamente sobre la capacidad para mantener la atención, un componente fundamental de las capacidades cognitivas generales en humanos. Esta investigación ofrece nuevas perspectivas sobre el potencial beneficioso del ejercicio físico sobre la función cerebral, y advierte de la gran importancia para la salud pública de un estilo de vida físicamente activo destinado a mejorar la capacidad aeróbica”, concluye.

calentamiento

Una rutina de calentamiento adecuada es clave para evitar contracturas

calentamiento

Realizar ejercicios de activación para evitar lesiones en ligamentos, tendones y músculos, es el punto de partida de cualquier ejercicio físico. Si haces deporte regularmente o estás empezando con una serie de ejercicios, es indispensable que conozcas las fases básicas de acondicionamiento previo. No te saltes este paso y logra los mejores resultados para tu cuerpo

¿Realizas algún tipo de calentamiento antes de correr, jugar al fútbol o nadar? ¿Crees que 10 minutos de estiramientos son suficientes para acondicionar tu cuerpo? La doctora África López-Illescas, especialista en Medicina del Consejo Superior de Deportes, responde a estas cuestiones desde los micrófonos de “El Bisturí” y nos explica cómo preparar el organismo para un ejercicio intenso.

Unos minutos andando no son suficientes para calentar los músculos antes de realizar actividades físicas exigentes. Según la doctora, cada persona requiere un calentamiento personalizado en función de la exigencia del deporte, pues no es lo mismo calentar para una competición de atletismo que para una de natación.

También es necesario pensar en las características de cada persona, porque si entrena poco puede que se fatigue fácilmente. No es lo mismo practicar ejercicio a temperaturas elevadas o en lugares cerrados, que al aire libre.

Existen diferentes niveles de coordinación muscular dependiendo del movimiento que se haga. “Una entrada a canasta” en baloncesto, por ejemplo, no involucra los mismos músculos que “un tiro a la portería”, manifiesta López-Illescas.

Fases de calentamiento

  • Para calentar los diferentes segmentos del cuerpo puedes empezar con unos ejercicios de movilidad articular, por medio de suaves movimientos circulares de los tobillos, las rodillas, la cadera, el cuello, los hombros y las manos.
  • Después se debe pasar a un trabajo cardiovascular que eleve las pulsaciones y que mejore el riego sanguíneo de los músculos. La doctora López-Illescas añade que en esta fase también se trabaja la dinámica pulmonar.
  • Y terminar con estiramientos suaves y sostenidos para preparar los tejidos conectivos, ligamentos y músculos. Aunque el ritmo de realización de los estiramientos es lento, es aconsejable tener precaución con los movimientos bruscos porque pueden causar lesiones.
  • Si la persona ha tenido una lesión concreta, se debe tratar esa zona en profundidad, con un calentamiento más largo, prestar atención al desarrollo progresivo, e ir incrementando la intensidad.

Para la experta, no hay un tiempo determinado para realizar un calentamiento óptimo. Para una persona que sale a correr en las mañanas pueden ser suficientes 15 minutos, pero si se practican deportes como el fútbol, este tiempo puede aumentar hasta los 50 minutos.

Fuente: http://www.efesalud.com/noticias/evita-dolor-muscular-calentamiento/

golpe de calor

¿Cómo enfrentar una ola de calor?

golpe de calor

 

Patologías debidas al calor

El daño por el calor ocurre cuando el balance hacia el acúmulo de calor es excesivo, apareciendo cuadros clínicos de distinta gravedad.

∗ Rash por calor: Se produce por disfunción local de los mecanismos protectores de la perspiración; ocurre por la sudoración abundante en ambientes húmedos y poco ventilados. Es causado por bloqueo e inflamación de las glándulas sudoríparas.

∗ Calambres y agotamiento por calor: Durante varios días suele haber náuseas, vómitos, debilidad, cefaleas, anorexia e incluso delirio. La temperatura corporal suele ser alta sin que se halla desarrollado ninguna actividad física.

Colocar al paciente en reposo, en un ambiente fresco e hidratarlo adecuadamente. Se puede prevenir este cuadro reponiendo las pérdidas por sudor, teniendo en cuenta que en ambientes cálidos pueden perderse, realizando un trabajo duro, hasta 6-8 l/día en personas no aclimatadas, siendo los requerimientos de Na de 15-25 gr /día.

∗ Síncope por calor:Los cambios hemodinámicos tales como pérdida de volumen por el sudor, aumento de la circulación periférica por la vasodilatación etc, son responsables del síncope por calor. Las pérdidas de agua, cloro y sodio juegan un papel secundario, aunque su reposición podría prevenirlo.

Hay hipotensión que se recupera al caer al suelo, taquicardia, midriasis, piel fría y sudorosa. La temperatura corporal suele ser normal, alta o baja; la pérdida de conciencia puede ir precedida de vértigos, náuseas y cefalea. La conciencia se recupera al retirar la paciente del calor y colocarlo en decúbito.

A temperaturas elevadas, fallan los mecanismos termorreguladores ocurriendo cambios que originan alteraciones en el metabolismo celular originando hipokaliemia, arritmias cardíacas, edema cerebral, acidosis metabólica, coagulopatía, fallo hepático…

En el caso de las “olas de calor” son temibles dos complicaciones de gravedad creciente, el síndrome de agotamiento-deshidratación y el golpe de calor:

El síndrome de agotamiento-deshidratación es la consecuencia de la alteración del metabolismo hidro-sódico provocado principalmente por la pérdida por el sudor; aparece en pocos días.

El golpe de calor se origina a consecuencia de un fracaso agudo de nuestro sistema de termorregulación  y constituye una urgencia médica extrema.  Es de aparición muy rápida(1 a 6 horas) y de evolución fatal (en menos de 24 horas), si no se trata rápidamente. Los síntomas son: temperatura corporal muy alta (39ºC o más), piel roja, caliente y sin sudor, pulsaciones rápidas, dolor de cabeza punzante, pérdida de conocimiento…

Las altas temperaturas que se dan durante el verano pueden influir especialmente en personas que toman ciertos medicamentos, más aún si están con tratamientos de varios medicamentos o si estos tratamientos son crónicos (y se ha de tener un cuidado mayor en los de edad avanzada).

Los medicamentos no son el desencadenante del golpe e calor aunque sí están entre los elementos presentes en muchas personas afectadas. No se ha establecido una relación directa entre el consumo de medicamentos y la aparición de golpes de calor, pero algunos medicamentos interaccionan con los mecanismos del organismo para adaptarse en caso de temperatura exterior elevada, y por eso, pueden contribuir al empeoramiento de estados patológicos graves.

Los medicamentos susceptibles de agravar el síndrome de agotamiento-deshidratación y el golpe de calor son aquellos que provocan alteraciones de la hidratación como los diuréticos, los susceptibles de alterar la función renal, los que pueden impedir la pérdida calórica, aquellos que pueden inducir a una hipertermia, los que bajan la presión arterial, los que alteran el estado de vigilia y aquellos cuyo nivel cinético pueden ser alterado por a deshidratación como son las sales de litio, los antiarrítmicos o antiepilépticos, entre otros.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha actualizado la información sobre el buen uso de los medicamentos en caso de ola de calor que revisa los factores de riesgo y los medicamentos susceptibles de agravar el síndrome de agotamiento-deshidratación y el golpe de calor; los medicamentos que pueden inducir una hipertermia; y, los que pueden agravar indirectamente los efectos del calor.

El calor puede afectar a todos, pero tendremos especial cuidado en:

  • mayores de 65 años y menores de 5 años, sobre todo lactantes.
  • personas con mucho peso, enfermas o que toman algunos medicamentos.
  • personas que realizan una actividad que requiera mucho esfuerzo físico.

Medidas de prevención ante el calor

Cuando el sistema de control de temperatura que posee nuestro cuerpo llega a sobrecargarse demasiado, aparecen los problemas de salud o enfermedades por calor.

Existen medidas para prevenir estos problemas, que consiguen favorecer los mecanismos de enfriamiento de nuestro cuerpo:

∗ Beber más. Beber agua y zumos; no se recomienda sustituirlo por bebidas azucaradas, con gas o alcohólicas. Existen 5 claves en hidratación:

  1. Bebe sin esperar a tener sed.
  2. Consume entre 2 y 2,5 litros de líquidos al día. Éstos vienen aportados por el agua, las bebidas y alimentos como frutas y verduras.
  3. Las bebidas con sales minerales facilitan una mejor rehidratación.
  4. Debes hidratante antes, durante y después. Si realizas cualquier tipo de actividad y ejercicio físico (aunque sea de forma moderada:) ya que éste produce la eliminación de agua y sales minerales.
  5. Si llevas a cabo algún tipo de dieta pueden variar tus requerimientos específicos de agua y, por tanto, tus necesidades en cuanto a hidratación. Sigue siempre un modelo rutinario de ingesta de liquidos durante todo el día, con especial atención en momentos de calor y actividad física.

∗ Alimentos. Conservar los alimentos con especial cuidado porque con el calor se estropean fácilmente. Los alimentos debemos guardarlos y descongelarlos en el frigorífico. No comer el huevo crudo o poco hecho.Es muy importante siempre, lavarse las manos y superficies de trabajo, antes de prepararlos.

∗ Conservación de los medicamentos. No hay que guardar todos los medicamentos en el frigorífico, solamente aquellos cuyo envase lo indica (entre 2° y 8°C) y deben sacarse justo antes de su utilización. El resto han de conservarse en lugar fresco y seco (por debajo de 25° a 30°C), aunque unos pocos días por encima de 30°C no tienen efecto sobre la calidad del mismo.

∗ Protegerse del sol. Aunque ésta parezca una medida evidente, os aseguramos que nunca está de más volver a decirlo siempre. Sobre todo hay que tener en cuenta que:

No hay que estar al sol al mediodía ni a primeras horas de la tarde.

Hay que buscar la sombra, usar sombrero, sombrilla, gafas (homologadas)… y siempre con crema de factor de protección adecuado a nuestra piel, en cantidad sufiente y reponiendo cada 2 horas.

∗ Estar fresco. Para ello,

  •  Dentro de casa buscar la estancia más fresca. Darse duchas o baños fresquitos. Y por supuesto abrir las ventanas cuando refresca y cerrarlas (bajando persianas o con cortinas que no dejen pasar el sol). Usar ventilador (o aire acondicionado si se tiene, evitando temperaturas extremas).
  •  Si no es posible lo anterior, porque en casa hace un calor excesivo, es bueno acudir a locales climatizados: comercios, cafeterías, cine, teatro…
  •  Vestir con ropa clara, amplia y ligera.
  •  No dejar nunca a nadie en un vehículo estacionado y cerrado. Y menos todavía en las horas centrales del día.

∗ Horas de actividad física.

Las actividades de mayor esfuerzo físico las realizaremos en las horas de menos calor: compra, limpieza, salir a caminar, trabajos en la huerta o el jardín, deporte…

∗ Personas mayores.

En alertas por exceso de temperaturas es importante estar atentos a nuestras personas mayores (familiares, amigos vecinos). Contactar con ellos a menudo, al menos dos veces al día y asegurarnos de que toman las medidas correctas ante el calor, además de comprobar su estado de salud. Las personas de edad avanzada son más vulnerables en situaciones de calor extremo a causa de:

  • la alteración de su capacidad para sentir sed,
  • de un menor control del equilibro del metabolismo hidro-sódico,y
  • de una disminución de su capacidad termorreguladora mediante la transpiración.

∗ Consulta a los Servicios de Salud.

Se debe consultar si hay fiebre alta (39º C o más) o alteraciones del estado de consciencia.

Ya sabes…tomando precauciones podemos enfrentarnos mejor al calor este verano.

Fuente: http://blogs.diariodenavarra.es/momentos-para-cuidarte/2016/07/20/verano-calor-ola-de-calor-como-enfrentarlo/

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