reciclar

# Consejo 6 – La importancia de reciclar

En el X Aaniversario de Instituto Tomás Pascual Sanz, pudimos comprobar y aprender la tendencia de nuestro Planeta en cuanto a cambio climático, recursos naturales, contaminación y medioambiente.

El ritmo de vida al que sometemos a nuestro Planeta es insostenible y para ayudarle, existen unos hábitos, pautas y comportamientos al alcance de todos que contribuyen a mejorar la calidad de nuestro entorno y del medio natural en el que habitamos.

La familia Fernández también se suma al reciclaje: unos hábitos sencillos que todos los miembros de la familia pueden hacer. Desde separar por contenedores los residuos o basura, reutilizar bolsas, fabricar juguetes a partir de cajas de cartón, reducir las dimensiones de los briks y botellas para optimizar el espacio en las bolsas de basura… hay una infinidad de maneras para contribuir a mejorar la calidad del medioambiente y prevenir su deterioro.

En este vídeo consejo, Juan, el padre enseña a Ana, su hija en qué consiste el reciclaje, y por qué es importante.

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economía circular

X Aniversario de Instituto Tomás Pascual Sanz – Economía Circular

El pasado 23 de febrero Instituto Tomás Pascual Sanz cumplió 10 años; 10 años apoyando hábitos de vida saludable para toda la familia. Este año, quisimos incluir el tema de la Economía Circular y del Cambio Climático porque es un aspecto que nos importa o que al menos, debería de hacerlo.

En la Conferencia contamos con la presencia de Miguel Arias Cañete, la presidenta de la Fundación Cotec, Cristina Garmendia y la clausura protagonizada por Isabel García Tejerina.

Vivimos en un mundo rápido, dinámico, de consumo, superpoblado etc, que requiere una concienciación por parte de toda la sociedad acerca del ritmo de vida que estamos llevando, sobre todo en lo que se refiere al consumo, desgaste y explotación de materias primas y deterioro del medio ambiente.

En la celebración de los 10 años de Instituto Tomás Pascual Sanz, quisimos invitar a personalidades que entendieran sobre este tema y pudieran ofrecernos una perspectiva cercana de la situación en la que nos encontramos en este aspecto, la sostenibilidad de los recursos naturales y las posibles amenazas que podríamos llegar a encontrarnos de no respetar una serie de pautas básicas.

Otro de los aspectos que Miguel Arias Cañete quiso resaltar durante la conferencia fue que, al contrario de lo que muchos piensan, la disminución de las emisiones contaminantes si que trae consigo un crecimiento económico.

En resumen y tras esta maravillosa tarde, estamos encantados de seguir ofreciendo información, noticias, contenidos y estudios útiles sobre hábitos de vida saludable para toda la familia y teniendo presente que el cambio climático va a ser una de las constantes de los próximos años.

Ricardo Martín FLuxá

Luchar contra la contaminación para mejorar nuestra salud: un deber de todos

Ricardo Martín FLuxá

En la Semana Europea de la Movilidad Sostenible
Ricardo Martí Fluxá
Presidente del Instituto Tomás Pascual Sanz

 

El cambio climático influye en nuestra salud. Afecta al aire que respiramos y nos envuelve, al agua y a los alimentos que bebemos y comemos; pero también puede afectar a otros determinantes de la salud como la vivienda, el suelo, la atmósfera, la seguridad alimentaria o la atención sanitaria.

En la segunda edición del informe “Prevención de enfermedades a través de entornos saludables: una evaluación global de la carga de la enfermedad a partir de los riesgos ambientales” publicado por la OMS, se indica que los factores de riesgo ambientales, como la contaminación del aire, el agua y el suelo, la exposición a los productos químicos, el cambio climático y la radiación ultravioleta, contribuyen a más de cien enfermedades o traumatismos.

“Un ambiente sano es la base de la salud en la población”, señaló Margaret Chan, directora general de la OMS, quien añadió: “Si los países no adoptan medidas para que los ambientes en los que se vive y se trabaja sean sanos, millones de personas seguirán enfermando y muriendo prematuramente”.

El factor de riesgo más claro y evidente para nuestra salud es la contaminación del aire que respiramos ya que aumenta la morbilidad derivada de accidentes cerebrovasculares, cánceres de pulmón y enfermedades respiratorias crónicas y agudas, entre ellas por ejemplo el asma y las alergias. Según las últimas estimaciones de la OMS sobre morbilidad a nivel mundial, la contaminación del aire exterior e interior provoca unos siete millones de defunciones prematuras, siendo uno de los mayores riesgos sanitarios mundiales, comparable a los riesgos relacionados con el tabaco, superado únicamente por los riesgos sanitarios relacionados con la hipertensión y la nutrición.
En el año 2013 la OMS realizó un estudio a través de su Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer. En él se determinó que la contaminación del aire exterior es carcinógena para el ser humano y está estrechamente relacionado con el aumento de la incidencia de varios tipos de cáncer, entre ellos, los de pulmón, vejiga y vías urinarias.

Los gases con efecto invernadero provocan el aumento de temperatura y este aumento afecta a nuestra salud. Las temperaturas extremas tienen una incidencia directa en las defunciones por enfermedades cardiovasculares y respiratorias a cualquier edad, pero son más críticas entre los más vulnerables como los ancianos y los niños. Está claramente demostrado como aumentan las defunciones por estas enfermedades en población vulnerable durante las olas de calor. Por otra parte, las temperaturas altas aumentan el resto de contaminantes y sus efectos.

El cambio climático también afecta directamente al suministro de agua potable. La variabilidad en las lluvias incide directamente no solo en la cantidad disponible de agua sino también en su calidad. En el mundo hay más de seiscientos millones de personas que no tienen acceso al agua potable, casi el 10% de la población mundial. Abrir el grifo y disponer de agua potable y de buen sabor es un lujo al que no damos muchas veces suficiente valor en nuestras sociedades desarrolladas.

Por otra parte, estos cambios afectan directamente a la producción de alimentos básicos en muchas regiones provocando hambrunas. Ello aumentará la prevalencia de malnutrición y desnutrición que influyen directamente en la salud.

Existen estudios de organizaciones y universidades de prestigio que relacionan el efecto directo del aumento de CO2 con el valor nutricional de los cultivos. En dichos estudios se reconoce que la relación entre los niveles de CO2, la reducción de nutrientes como proteínas y algunos micronutrientes esenciales y el aumento de los carbohidratos de los alimentos de origen vegetal es una realidad y una amenaza para todo el planeta a nivel de salud nutricional. En uno de esos estudios se llega a la conclusión de que a mayor volumen de emisiones de gases de efecto invernadero hay un mayor grado de inseguridad alimentaria. Y no podemos olvidar que algunos contaminantes se incorporan a la cadena trófica a través de la alimentación. Por ejemplo, el mercurio en el pescado o el arsénico en el arroz.

Debemos tomar conciencia de la importancia y de la magnitud del problema. A nuestro nivel, podemos colaborar en esta lucha con pequeños gestos diarios. Podemos utilizar los transportes colectivos, la bicicleta o caminar, mantener nuestros vehículos a punto y usar transportes que consuman energías limpias. Podemos reducir la calefacción y el aire acondicionado a la temperatura adecuada, revisar periódicamente las instalaciones de calefacción, ahorrar energía no olvidando luces encendidas, electrodomésticos conectados o en stand by. También es importante reducir y separar los residuos que generamos, utilizar el punto verde para reciclar los residuos como aceites, pilas, fluorescentes y otros contaminantes, controlar el agua que gastamos en casa, usar la ducha en vez de llenar el baño y reducir las pérdidas de agua por averías. Y no nos olvidemos de llenar la lavadora, reducir el tamaño de la cisterna y cerrar el grifo mientras nos afeitamos o lavamos los dientes.

Consejos que pueden y deben extrapolarse a las empresas y grandes corporaciones. Como agentes sociales de primer orden, las compañías tienen la responsabilidad de contribuir a la mejora de nuestro entorno, luchando contra el cambio climático: el uso de energía renovable, la utilización de flotas de vehículos sostenibles, la implementación de planes de eficiencia energética, el diseño de envases eco-sostenibles o la compensación de la huella de carbono con acciones medioambientales son pilares fundamentales en la batalla contra la contaminación y la polución.

Si todos nosotros, ciudadanos y empresas, aplicamos estas medidas estaremos contribuyendo eficazmente a reducir la contaminación ambiental y así mejoraremos nuestra salud.

 

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día mundial del medio ambiente

Celebra el Día Mundial del Medio Ambiente

día mundial del medio ambiente

El Día Mundial del Medio Ambiente (DMMA) es el principal vehículo de las Naciones Unidas para impulsar a la acción y sensibilización por el medio ambiente. A lo largo de los años ha crecido hasta convertirse en una plataforma mundial que se celebra en más de 100 países. También sirve como “día de las personas” para hacer algo positivo por el medio ambiente, uniendo las acciones individuales en una gran fuerza colectiva que genere un impacto exponencial positivo para el planeta.

El eslogan del DMMA de este año es “Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación”. El bienestar de la humanidad, el medio ambiente y el funcionamiento de la economía depende en última instancia de la gestión responsable de los recursos naturales del planeta. Sin embargo, las personas siguen consumiendo muchos más recursos naturales de los que el planeta puede proporcionar de forma sostenible.

Muchos de los ecosistemas de la Tierra están llegando a su punto límite de agotamiento y cambio irreversible, empujado por el crecimiento de la población y desarrollo económico. Para 2050, si continúan las actuales pautas de consumo, y con una población mundial que crece y que se espera que alcance los 9,6 mil millones, necesitaríamos tres planetas para mantener nuestros actuales modos de vida y consumo.

Consumir con moderación supone vivir teniendo en cuenta el límite del planeta para asegurar un futuro saludable donde todos nuestros sueños se pueden hacer realidad. La prosperidad no tiene que suponer un coste para la Tierra. Vivir de forma sostenible significa hacer más con menos. Se trata de saber que las tasas actuales de uso de recursos naturales y los impactos medio ambientales de estos no han de ser parte indispensable del desarrollo económico.

Cada acción cuenta

El DMMA es la oportunidad de que todos nos demos cuenta de la responsabilidad para cuidar de la Tierra y convertirnos en agentes de cambio.

“A pesar de que las decisiones individuales pueden parecer insignificantes a la luz de las amenazas y tendencias mundiales, cuando miles de millones de personas se unen con un propósito común, pueden marcar una gran diferencia”.

Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon

A lo largo de décadas de celebraciones del DMMA, centenares de miles de personas de todo el mundo y de todos los sectores de la sociedad han protagonizado acciones por el medio ambiente. El DMMA 2014 registró un total de 6.437 “compromisos” y se registraron más de 3.000 actividades en línea, sumando un total de 9.700, una cifra que triplicó lo de los últimos dos años.

Fuente: http://www.unep.org/spanish/wed/about.asp#sthash.Bueh26tL.dpuf

Medio ambiente:electricidad y agua

AYUDA A CONSERVAR EL PLANETA CON PEQUEÑOS DETALLES DEL DÍA A DÍA

Medio ambiente:electricidad y agua

Medio ambiente: reciclaje

Medio ambiente: consumo

Medio ambiente: movilidad

ruido

Las molestias de la contaminación acústica

El 27 por ciento de los españoles manifesta estar molesto o estresado a causa del ruido, según un estudio realiado con motivo de la celebración el próximo 29 de abril del Día Mundial contra el Ruido, que revela que los ciudadanos consideran que el mayor problema ambiental de las ciudades es, precisamente, el ruido.

Así, las mayores fuentes del ruido en España son el tráfico (34 por ciento), la maquinaria de obras públicas (23 por ciento), los bares y las discotecas (18 por ciento).

En el estudio han participado 800 ciudadanos de entre 18 y 65 años de edad. Entre los encuestados, uno de cada cinco encuestados ha explicado que sufre pérdida de concentración por los excesos de ruido y la mitad de los ciudadanos creen contribuir en su casa a reducir la contaminación acústica bajando el volumen de sus aparatos eléctronicos.

Además, el 30 por ciento de los españoles señala que el ruido es el principal problema ambiental de su ciudad, incluso por delante del 26 por ciento que sitúan en primera posición a la contaminación del aire.

El trabajo revela también que otras de las preocupaciones de los encuestados en materia de contaminación acústica son la suciedad en las calles (19%), la falta de parques y jardines (12%) y el olor desagradable (8%), entre otros motivos (5%).

Por tipo de ruido, el 34 por ciento de los encuestados considera que el tráfico es el mayor problema; seguido por las máquinas de obras públicas, con un 23%, y de los locales de ocio como bares, pubs o discotecas, con un 18%. Según los encuestados, el resto de las fuentes del ruido son los servicios de ambulancia y policía (9%), los ferrocarriles y trenes (8%) y las conversaciones en la calle (6%), entre otras (2%).

Cada vez más estrés

Según la investigación de Oi2, el ruido es “un problema para la salud de muchos españoles” ya que además de malestar, el 25 por ciento asegura que sufre irritabilidad; el 24 por ciento, pérdida de concentración; el 10 por ciento, insomnio y el 9 por ciento sensación de cansancio. Por el contrario, el 5 por ciento de los encuestados señala que el exceso de ruido no le afecta.

Para contrarrestar el ruido, el 48 por ciento explica que contribuye bajando el volumen de sus aparatos electrónicos en el hogar, el 21 por ciento, controlando el nivel de volumen cuando habla, seguido de un uso moderado de la bocina del automóvil, con un 18%. Sin embargo, hasta un 13% de los encuestados confiesa que no toma medida alguna para reducir la contaminación acústica ni se preocupa por favorecer el bienestar de las personas.

Contaminación ambiental. aire contaminado, altos niveles de contaminación

Los niños soportan altos niveles de contaminación en sus viajes al colegio

Un estudio realizado por investigadores del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), que utilizaba como herramientas una aplicación móvil y un sensor de contaminación del aire, ha descubierto que los estudiantes están expuestos a altos niveles de contaminación durante los viajes al colegio.

“Por primera vez hemos utilizado una innovadora aplicación para teléfonos inteligentes y sensores tecnológicos para medir simultáneamente la localización geográfica, la actividad física y la contaminación del aire en niños y los resultados muestran que los niveles de contaminación del aire son muy variables durante el día”, comenta el jefe del programa de contaminación atmosférica del CREAL y el autor principal del artículo, Mark Nieuwenhuijsen.

Y es que, prosigue, cuando los niños están más cerca de los coches durante los viajes al colegio, sus niveles de exposición a la contaminación del aire aumentan significativamente. También, el experto ha alertado de que cuando están en la escuela durante el día sus exposiciones son “más elevadas” que cuando están en casa, probablemente porque hay más coches por las zonas escolares durante el día que por la tarde-noche en casa.

Toda esta información se ha obtenido al monitorizar, entre 2012 y 2013, durante dos días laborables a 54 niños de entre 7 y 11 años de 27 colegios diferentes de Barcelona. A todos ellos, se les ofreció un ‘smartphone’ con el ‘software’ llamado ‘CalFit’ para obtener información sobre su ubicación y nivel de actividad física, y un pequeño sensor de contaminación para medir los niveles de carbono negro simultánea y continuamente.

El trabajo se complementa con un trabajo anterior donde Nieuwenhuijsen y su equipo midieron una serie de exposiciones ambientales incluyendo la contaminación del aire, el ruido, la radiación UV, la temperatura, y los espacios verdes, la localización y resultados de las actividades y la salud física como la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la función pulmonar e información sobre las zonas verdes y el estado emocional/estado de ánimo.

“Los ‘smartphones’ y la tecnología se están desarrollando rápidamente y ello contribuye a facilitar que las personas lleven consigo una serie de sensores para medir sus parámetros de medio ambiente y salud. Esto podría ser utilizado para la prevención de enfermedades. La gente puede ver donde hay focos de contaminación del aire y evitarlos si lo desea”, ha zanjado el investigador.

La contaminación puede provocar más crisis en los niños asmáticos

La contaminación puede provocar más crisis en los niños asmáticos

El aumento de la contaminación procedente del tráfico puede multiplicar el número de crisis en niños asmáticos y sus visitas a urgencias si la exposición se prolonga en el tiempo, según advierten desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).

En España, según la SEICAP, uno de cada 10 menores sufre asma, problema que se acentúa con la exposición a la polución ambiental, la cual se agrava debido a determinadas condiciones atmosféricas como el frío, la falta de viento y la lluvia, que provocan el incremento, entre otros, de los niveles de dióxido de nitrógeno procedentes del tráfico rodado.

Los pediatras alergólogos han advertido de que los niveles altos de sustancias contaminantes pueden provocar un empeoramiento de la sintomatología de los niños con rinitis y asma e incluso pueden requerir su ingreso hospitalario porque se multiplica la irritación de las vías aéreas lo cual favorece la inflamación de las mismas, potencia ciertos alérgenos ambientales, estimula la reacción alérgica, y facilita la acumulación de mucosidad.

“Los niños son más sensibles que los adultos a este tipo de agentes contenidos en las emisiones de vehículos y otros combustibles”, asegura el coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria de la SEICAP, el doctor Javier Torres. De hecho, un estudio español realizado en Barcelona, y publicado en la revista ‘Environmental Monitoring and Assessment’, demuestra que los niños que circulan por la calle en sillas de paseo están más expuestos a la contaminación del aire y son más vulnerables a los efectos sobre su salud, que los adultos que caminan.

Por otro lado, estos agentes externos también pueden generar un estado de hiperactividad o hiperrespuesta bronquial en los niños con asma. “Esto implica el agravamiento de los síntomas como la tos, las sibilancias, la sensación de ahogo o de opresión en el pecho que pueden desencadenarse en una crisis fuerte de asma que requiere asistencia urgente e incluso hospitalización”, añade el especialista.

Cómo prevenir

Los especialistas de SEICAP para prevenir ataques de asma recomiendan evitar, en la medida de lo posible, permanecer durante mucho tiempo en las zonas más contaminadas, no practicar actividades al aire libre, utilizar transporte público, y aumentar la atención de los niños con asma.

Los causantes más frecuentes del asma infantil son la alergia y las infecciones víricas, que a menudo pueden actuar como desencadenantes. A parte de éstos y de la ya mencionada contaminación, también pueden serlo el ejercicio, el aire frío, la exposición al humo de tabaco, el estrés, la risa, el llanto, los cambios climáticos, los olores fuertes, los humos o los ambientes cargados.

Por otro lado, durante el invierno también es habitual que se generen crisis de asma debidas a los ácaros de polvo ya que en las casas se tiende a acumular más debido a las calefacciones. Además, la contaminación del aire también puede influir incluso en los niños sanos ya que puede aumentar el riesgo de desarrollar determinadas alergias respiratorias o el propio asma.

Por último, los especialistas insisten en que los niños con asma siempre lleven consigo los broncodilatadores pues es el tratamiento idóneo de rescate en el caso de sufrir un ataque de asma.

efectos del cambio climático en la salud. sequía, desierto, calor

¿Cuáles son los efectos del cambio climático en la salud?

 

Efectos de cambio climático en la salud

La salud está intrínsecamente ligada al cambio climático. Por ello, distintas investigaciones quieren ahondar en de qué manera afecta el calentamiento global a la salud y así, que los médicos puedan informar a los pacientes sobre estos riesgos, así como poner en marcha políticas de salud pública.

Uno de estos estudios es el publicado por la revista Journal of the American Medical Association, que parte de la base de que, en 2050, muchas de las ciudades del mundo tendrán mucho más días de calor extremo. Ejemplos como Nueva York, donde las jornadas en las que se superen los 32 grados, se multiplicarán por tres, son tenidos en cuenta a la hora de valorar las consecuencias para la salud.

Pero, ¿cuáles son estas consecuencias del cambio climático en la salud?

–          Estrés por calor: Según el estudio, el efecto más directo es el relacionado directamente con el “estrés por calor”, que además, tendrá efectos económicos, al reducirse la capacidad laboral.

–          Trastornos respiratorios: Además, se agravarán los trastornos respiratorios, algo que tendrá especial incidencia en enfermedades como el asma o las patologías alérgicas.

–          Enfermedades infecciosas: Las altas temperaturas reforzaran el efecto de las bacterias, por lo que se incrementarán y agravarán las enfermedades infecciosas.

–          Seguridad alimentaria: Otro efecto del cambio climático tendrá incidencia en la seguridad alimentaria: los cultivos mermarán su rendimiento y aumentarán las enfermedades de las plantas.

–          Salud mental: Por último, el estudio señala el efecto que tendrá en la salud mental, y refleja que aumentarán los problemas relacionados con estrés postraumático o depresión, en muchos casos, asociados con desastres naturales.

La alergia al polen puede afectar hasta el 40 por ciento de la población y el riesgo varía en función de la exposición a factores ambientales como la contaminación atmosférica

La contaminación atmosférica puede aumentar el riesgo de asma por polen

La alergia al polen puede afectar hasta el 40 por ciento de la población y el riesgo varía en función de la exposición a factores ambientales como la contaminación atmosférica, ya que un estudio ha demostrado que es el primer factor relacionado con la aparición de asma polínico.

Así lo ha reconocido la jefa de Alergología del Hospital Santa Bárbara de Puertollano (Ciudad Real), Pilar Mur, que precisamente ha estudiado los factores que favorecen el asma por el polen en dos poblaciones españolas cercanas con distinto nivel de contaminación, alto en Puertollano (núcleo industrial) y bajo en Ciudad Real (ciudad de servicios).

Su trabajo evidenció que en Puertollano la contaminación es el principal factor asociado y los pacientes con asma polínico se descompensaban hasta tres veces más, aumentando el riesgo un 15 por ciento los días en que se habían superado los niveles de ozono. Además los pacientes de este núcleo industrial se descompensaron antes que los de Ciudad Real, ha apuntado la especialista.

A estas diferencias contribuye además que en los últimos años se ha producido un cambio en la composición de los contaminantes ambientales, pasando de la contaminación derivada de la combustión del carbón motor de la Revolución Industrial, en la que predominaban el dióxido de azufre y las partículas de polvo pesadas, a otra derivada de la combustión del petróleo, que comprende dióxido de nitrógeno, ozono, componentes volátiles orgánicos y partículas.

De estas segundas destacan las de emisión diésel y, mientras que el primer tipo de contaminación se relaciona con problemas inflamatorios e irritativos, el segundo lo hace más con la patología alérgica.

A esta exposición ambiental se une también los factores hereditarios, a pesar de que es poco probable que los factores genéticos sean responsables de cambios tan notables en tan corto período de tiempo, pues se precisaría el paso de varias generaciones para constatarlo.

No explicaría el aumento de casos

“La herencia genética por sí misma no puede explicar el aumento tan importante que están experimentando las enfermedades alérgicas”, ha añadido Arantza Vega, jefa del Servicio de Alergología del Hospital de Guadalajara, que apunta también al papel que puede jugar la alimentación.

Las dietas modernas con mayor número de alimentos procesados, ricas en grasas y azúcares refinados, alteran la flora intestinal y modifican nuestro sistema inmunitario, ha reconocido Vega.

Además, esta experta reconoce que, aunque no se sabe muy bien cómo las exposiciones ambientales pueden interaccionar con la predisposición genética, recientemente se ha descrito un mecanismo denominado mecanismo epigenético.

“Son pocos los estudios que han examinado la influencia de la epigenética en las enfermedades alérgicas. Se ha observado que algunos factores de la dieta, como la ingestión de ácido fólico, pueden modular la metilación, y algunas investigaciones han relacionado la ingestión de ácido fólico, especialmente durante el embarazo, con el desarrollo posterior de enfermedades alérgicas. El tabaco es otro factor que se ha relacionado con la modulación de la metilación. También algunos medicamentos pueden producir cambios epigenéticos”, según la doctora Vega.

contaminación del aire.

La contaminación del aire, vinculada con el autismo y la esquizofrenia

Un nuevo estudio publicado en la revista ‘Environmental Health Perspectives’ describe cómo la exposición a la contaminación del aire en una etapa temprana de la vida produce un cambio perjudicial en el cerebro de ratones, incluyendo una ampliación de parte del cerebro que se ve en los seres humanos que padecen autismo y esquizofrenia. Al igual que en estas patologías, el intercambio se produjo principalmente en los machos y los roedores también se desenvolvieron mal en pruebas de memoria a corto plazo, capacidad de aprendizaje e impulsividad.

Los nuevos hallazgos son consistentes con varios estudios recientes que han demostrado un vínculo entre la contaminación del aire y el autismo en los niños. En particular, un estudio de 2013 en la revista ‘JAMA Psychiatry’ informó que los niños que vivían en zonas con altos niveles de contaminación del aire relacionada con el tráfico durante su primer año de vida fueron tres veces más propensos a desarrollar autismo.

“Nuestros resultados se suman a la creciente evidencia de que la contaminación del aire juega un papel en el autismo yen otros trastornos del desarrollo neurológico”, dice la autora principal, Deborah Cory-Slechta, profesora de Medicina Ambiental de la Universidad de Rochester, en Nueva York, Estados Unidos.

En tres series de experimentos, Cory-Slechta y sus colegas expusieron a ratones a los niveles de contaminación del aire que se encuentran típicamente en las ciudades medianas estadounidenses en la hora punta. Las exposiciones se realizaron en las dos primeras semanas del nacimiento, un momento crítico en el desarrollo del cerebro, exponiendo a los ratones a aire contaminado durante cuatro horas cada día en dos periodos de cuatro días.

En un grupo de ratones, se examinaron los cerebros en las 24 últimas horas de la exposición efectiva a la contaminación, detectando que se desató una inflamación en todo el cerebro y que los ventrículos laterales, espacios a cada lado del cerebro que contienen el líquido cefalorraquídeo, aumentaron entre dos y tres veces su tamaño normal.

“Cuando observamos de cerca los ventrículos, pudimos ver que la sustancia blanca que los rodea no se había desarrollado completamente -detalla Cory-Slechta– Parece que la inflamación había dañado las células del cerebro e impedido a esa área del cerebro desarrollarse y los ventrículos simplemente se expandieron para llenar el espacio”.

También se observó este problema en un segundo grupo de ratones 40 días después de la exposición a la contaminación y en otro grupo 270 días tras la exposición, lo que indica que el daño en el cerebro era permanente. Los cerebros de los roedores de los tres grupos tenían elevados niveles de glutamato, un neurotransmisor, como se ve en los seres humanos con autismo y esquizofrenia.

La mayor parte de la contaminación del aire se compone de partículas de carbón, principalmente, que se producen cuando el combustible se quema en las centrales eléctricas, fábricas y coches. Durante décadas, la investigación sobre los efectos sanitarios de la contaminación del aire se ha centrado en la parte del cuerpo donde sus efectos más son obvios, los pulmones.

Esta investigación empieza a mostrar que los diferentes tamaños de partículas producen efectos diferentes: las más grandes, las reguladas por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, son en realidad las menos dañinas porque al toser se expulsan.

Pero muchos investigadores creen que las partículas más pequeñas, conocidas como ultrafinas, que no están reguladas por la EPA, son más peligrosas porque son lo suficientemente pequeñas para viajar profundamente a los pulmones y ser absorbidas en el torrente sanguíneo, donde pueden producir efectos tóxicos a lo largo de cuerpo.

Esa suposición llevó a Cory-Slechta a diseñar un conjunto de experimentos para mostrar si esas partículas ultrafinas tienen un efecto perjudicial sobre el cerebro, y si es así, revelar el mecanismo por el que infligen daño. “Creo que estos resultados van a plantear nuevas cuestiones acerca de si las normas reguladoras vigentes para la calidad del aire son suficientes para proteger a nuestros niños”, concluye.

empresa

Las PYME europeas son cada vez más ecológicas y responsables

La encuesta Eurobarómetro 2013 muestra que el 42 % de las PYME de la UE tienen, como mínimo, un trabajador ecológico en jornada completa o parcial, lo que constituye un aumento del 5 % frente a 2012, y supera las expectativas que las empresas establecieron hace casi dos años.

Además, más del 90 % de PYME están tomando al menos una medida para ser más eficaces en el uso de los recursos y el nivel de sus esfuerzos ha aumentado desde el año pasado. Las medidas más comunes son la reducción al mínimo de los residuos (67 %), el ahorro de energía (67 %) y el ahorro de materiales (59 %). Al menos la mitad también realizan actividades de reciclaje mediante reutilización de materiales o residuos en la empresa o ahorro de agua (51 % en ambos casos).

Por otro lado, la mitad de las PYME europeas activas en los mercados ecológicos ofrecen productos y servicios con características medioambientales, como la producción ecológica y el etiquetado o el diseño ecológicos (51 %). Más de un tercio (35 %) ofrecen productos o servicios en el ámbito de los materiales reciclados (6 % más que en 2012). Los productos y servicios ecológicos que más se venden pertenecen a los sectores de construcción, alimentos y bebidas, y maquinaria y equipos mecánicos y electrónicos.

Antonio Tajani, Vicepresidente de la Comisión Europea responsable de Industria y Emprendimiento, afirmó: “Me congratula ver que las PYME europeas están haciendo frente al gran desafío de intentar alcanzar una economía ecológica. Sin embargo, hay que apoyarlas más en esta tarea para que aprovechen posibilidades no explotadas de reducción de costes, aumento de ingresos y creación de más puestos de trabajo ecológicos. La encuesta muestra también que las PYME de los Estados Unidos están poniéndose al día rápidamente en este terreno, por lo que no queda margen para la complacencia. Queda mucho por hacer para ser competitivos en este sector tan importante”.

Con respecto a los esfuerzos para ser más eficaces en el uso de los recursos, el 93 % de las PYME ya están tomando medidas y para el futuro ocho de cada diez indican que prevén adoptar en los próximos dos años otras medidas en ese sentido.

Más de un tercio (34 %) de las PYME considera que las ayudas o las subvenciones constituyen las mejores medidas para apoyar las inversiones destinadas a mejorar la eficacia en el uso de los recursos.

Sin embargo, los incentivos financieros no son la única medida eficaz para las PYME de la UE. Una cuarta parte señala que el asesoramiento sobre la manera de mejorar la eficacia en el uso de los recursos es importante (25 %), mientras que el 22 % desearía que le aconsejaran sobre las posibilidades de realizar inversiones para mejorar la eficacia en el uso de los recursos.
El 17 % de las PYME considera que la ayuda para encontrar posibles clientes o mercados les ayudaría a aventurarse en los mercados ecológicos.