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Todo lo que debes conocer sobre la protección solar

TODO LO QUE DEBES CONOCER SOBRE LA PROTECCIÓN SOLAR

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Ya ha pasado algo más de un mes desde que comenzó la estación tan esperada y mientras unos estarán con la cuenta atrás para la llegada de sus ansiadas vacaciones otros verán con lástima lo rápido que han pasado, un año más, las suyas. Aun así, si algo tienen en común unos y otros es que durante estos días muchos irán en busca del sol. Por eso, te contamos todo lo que debes conocer sobre la protección solar.

Bueno, pero en moderación

Aunque la radiación solar tiene muchos beneficios sobre nuestra salud, como ya sabemos, en exceso conlleva peligros. Si bien es cierto que estamos cada vez más al corriente de los riesgos asociados, es muy importante seguir haciendo hincapié en la importancia de la protección.

Para insistir en ello, la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) lanzó con la entrada del periodo estival, un decálogo de medidas para promover una exposición solar segura y fomentar el uso correcto de los productos empleados para dicha protección[1]. Entre las medidas, muchas de las que ya conocemos: evitar la exposición en las horas centrales del día, no exponer a niños menores de 3 años al sol, elegir el fotoprotector adecuado a nuestro tipo de piel…

Tenemos la información, pero… ¿Comprendemos bien lo que es Factor de Protección Solar?

Una de las recomendaciones consiste en emplear fotoprotectores que ofrezcan una adecuada protección no sólo frente a UVB sino también frente a UVA. Hoy en día se sabe que la radiación UVA está relacionada con el envejecimiento de la piel y que también contribuye al riesgo de cáncer cutáneo[2].

Como en otros muchos aspectos de la vida, la herramienta para elegir lo mejor posible es el conocimiento. Por lo tanto, es importante recalcar que el Factor de Protección Solar (FPS o SPF por sus siglas en inglés) indica la protección que ofrece el producto únicamente frente a la radiación UVB. Así, un fotoprotector con SPF de 30 filtra alrededor del 97% de dicha radiación, mientras que uno con SPF 50 lo hace en alrededor el 98%. En este punto es imprescindible acordarnos que ninguno nos protege al 100%[3].

¿Qué pasa entonces con UVA?

Las recomendaciones en Europa van en la línea de que la protección frente al UVA sea como mínimo un tercio del valor del SPF[4]. Para saber si un producto nos va a proporcionar este mínimo recomendado podemos por ejemplo revisar el envase/etiquetado y buscar si la palabra UVA aparece encerrada en un círculo[5]. A veces, esta información puede aparecer reflejada con otros valores como el PPD.

¿Cómo son los filtros de los fotoprotectores?

Los filtros de los fotoprotectores son generalmente físicos o químicos. Los primeros reflejan y difunden la radiación mientras que los segundos absorben la energía de los fotones de la luz (de longitudes de onda determinadas), impidiendo así transmisión de la radiación[6]. Aunque quizás menos conocidos, también existen los de tipo biológico.

¿Qué pasa con la radiación Infrarroja y la radiación visible de alta energía?

Recientemente se han sumado a la oferta productos que complementan la protección UVB y UVA con otras. Esto se debe a que en los últimos años ha quedado patente que otro tipo de radiaciones como la IR y la visible de alta energía (“luz azul”) inciden directamente en la piel causando diversos daños sobre la misma[7].

 

No olvidemos seguir las recomendaciones de uso

Como medida básica debemos mantener siempre presente que la protección total no existe y que el hecho de que los productos sean resistentes al agua no significa que no debamos ser sistemáticos en renovar la aplicación (especialmente tras el baño/secado con la toalla) Además, no debemos olvidar que para que la protección real obtenida sea la que se espera del producto es imprescindible seguir las instrucciones de uso y aplicarnos las cantidades recomendadas, esto cobra especial importancia en productos en bruma y espray, en los que es más difícil estar seguros de que hemos aplicado cantidades correctas por todas las zonas.

Sigamos las recomendaciones y extrememos las precauciones y recordemos que, sobre todo a determinadas horas del día, hay mucha sabiduría en la frase “lo mejor del sol es la sombra”.

[1] Decálogo de la AEMPS para tomar el sol de forma segura (28 Junio 2019) https://www.aemps.gob.es/informa/notasInformativas/cosmeticos-cuidado-personal/2019/docs/NI-COS_3-2019-decalogo-sol.pdf

[2] Battie C, Jitsukawa S, Bernerd F, Del Bino S, Marionnet C, Verschoore M. New insights in photoaging, UVA induced damage and skin types. Exp Dermatol. 2014 Oct;23 Suppl 1:7-12.

[4] European Commission. Outcome of public consultation on the draft Commission recommendation on the efficacy of sunscreen products and claims related thereto. https://ec.europa.eu/docsroom/documents/13250/attachments/1/translations

[5] http://europa.eu/rapid/press-release_IP-09-1057_es.htm

[6] Fotoprotección. OFFARM. May 2004. Vol 23 (5): 70

[7] Sklar LR, Almutawa F, Lim HW, Hamzavi I. Effects of ultraviolet radiation, visible light, and infrared radiation on erythema and pigmentation: Photochem Photobiol Sci. 2013 Jan;12(1):54-64.

 

piel

Protégete del sol en verano y durante todo el año

piel

En general, con la llegada del verano, nos alertamos más por los cuidados y los posibles riesgos a los que nuestra piel se enfrenta. Sí es cierto, que en esta estación, el clima y las condiciones atmosféricas pueden hacer que la piel sufra más. Sin embargo, deberíamos tomar conciencia de que el correcto cuidado de la piel comienza con la prevención durante todo el año.

La prevención, la mejor solución

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y nuestra barrera de protección frente al exterior.   Además, en lo que a la estética se refiere, la piel es nuestra carta de presentación, nuestra ventana al mundo, por lo que se aconseja prestarle la atención que merece y cuidarla diariamente.

Por todo ello, debemos tomar conciencia de la importancia de proteger adecuadamente nuestra piel y poner en práctica medidas de prevención para favorecer que luzca joven y cuidada por más tiempo.

Cuidados de la piel

Hay muchas maneras de ayudar al cuidado de nuestra piel, como hidratarse correctamente, llevar una alimentación variada y equilibrada, realizar ejercicio físico regular, y mantener unos hábitos de vida saludables.

Sin embargo, uno de los factores más importantes a tener en cuenta es el de la exposición solar, ya que una exposición inadecuada al sol puede ser causante de alteraciones en la piel y generar graves enfermedades.

En este sentido, es necesario protegerla todo el año, y no sólo en las épocas de mayor exposición. Para ello, se recomienda utilizar un factor de protección solar (FPS) adecuado al tipo de piel y la exposición, todos los días del año y no solo en verano.

Además, en esta estación hay que tener especial preacución, ya que se suele permanecer más tiempo al sol e incide con más fuerza:

  • Permanecer a la sombra entre las 12 y las 4 de la tarde.
  • Las cremas con un nivel de protección alto son las únicas que protegen contra los rayos de sol más peligrosos.
  • Reaplicar la crema cada 2 horas y después de cada baño.
  • Utilizar sombrillas, sombreros, gorras para protegerse del sol, sobre todo al realizar una actividad al aire libre.
  • Utiliza gafas de sol para proteger los ojos.

La prevención es una estrategia fundamental para proteger, cuidar y preservar la salud de nuestra piel. Por ello, desde Instituto Tomás Pascual Sanz, recomendamos dotar a la protección solar de la importancia que se merece.

 

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consultas de farmacia en verano

Consultas típicas de la piel en la farmacia en verano

consultas de farmacia en veranoEl buen tiempo propicia que se hagan más planes fuera de casa, que aumenten las escapadas de fines de semana y que, por fin, lleguen las esperadas vacaciones. Durante el periodo estival la farmacia se convierte, más que nunca, en el lugar de referencia para resolver las necesidades de salud y buscar asesoramiento.

Entre las consultas más frecuentes se encuentran aquellas referidas a la piel. Entre las más comunes destacan afecciones como la hiperpigmentación como melasma, el léntigo solar o léntigo malignomelanoma, las picaduras de insectos, los hongos, el acné, las queratosis actínicas o incluso los posibles carcinomas, entre otros.

Gema Herrerías, farmacéutica y vocal de dermocosmética del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla, explica en qué consisten algunas de ellas y cómo pueden tratarse:

Melasma

La experta indica que la hiperpigmentación de mayor consulta en la farmacia comunitaria es el melasma, que suele afectar a la región malar, el labio superior, el mentón y la frente. “Es muy frecuente en mujeres jóvenes que toman o han tomado anticonceptivos orales y durante el embarazo”, aclara Herrerías.

Respecto al tratamiento, insiste en utilizar protector solar cada mañana combinado con un producto despigmentante por la noche y/o por la mañana, según la tolerancia cutánea. El producto despigmentante se puede encontrar en diferentes texturas, según la tipología de cada piel.

Acné

El acné es una alteración de la producción de la grasa cutánea con proliferación de Propionibacterium acnes. Esto provoca que aparezcan comedones abiertos y/o cerrados, así como posibles lesiones inflamatorias como: pápulas pústulas, nódulos, quistes o cicatrices.

“El tratamiento del acné varía en función del predominio de comedones o de lesiones inflamatorias”, señala Herrerías. “El ácido azelaico o el peróxido de benzoilo son muy útiles en su abordaje en casos más leves, a menos que se requiera tratamiento farmacológico por prescripción médica en casos moderados a graves”.

Prurito

Las lesiones con prurito más consultadas son las picaduras de insectos o la urticaria. En la urticaria aparecen lesiones llamadas habones con edema sobreelevadas que pican. “En el caso de las picaduras, la reacción es localizada con picor en forma de pápula excoriada que puede llegar a formar hasta una ampolla”, matiza Herrerías.

En estos casos los farmacéuticos suelen recomendar productos que contengan amoniaco o calamina para aliviar los síntomas.

Quemaduras

Las quemaduras son alteraciones o pérdidas de sustancia de la superficie corporal producidas por el contacto con diferentes agentes. Pueden ser debidas a agentes térmicos, eléctricos o químicos. Según su profundidad se clasifican en primer grado o epidérmicas, segundo grado o dérmicas, tercer grado o subdérmicas. “Consideraremos quemaduras críticas a aquellas que afectan al rostro, los pliegues, las manos, los pies, los genitales externos y las quemaduras circulares en los miembros”, afirma la experta.

Las quemaduras deben limpiarse con suero fisiológico y tal y como especifica Herrerías, en caso de que sean de primer grado se tratarán con una crema hidratante reparadora con centella asiática que se aplicará de dos a tres veces al día. Las de segundo grado superficiales y pequeñas, deben ser tratadas con una cura húmeda eliminando la piel de las ampollas.

tomar el sol de forma saludable

Cómo tomar el sol de forma saludable

tomar el sol de forma saludable


El sol favorece la síntesis de vitamina D, lo que ayuda al metabolismo de los huesos, el bienestar psicológico y la activación. Sin embargo, con la exposición excesiva al sol, la piel se ve agredida y reacciona activando varios mecanismos de defensa, como el moreno.

“El resultado es una cascada de reacciones bioquímicas en la piel, en la que los melanocitos fabrican melanina (pigmento que hace que estemos morenos). La melanina se distribuye y se instala en las células, actuando como un paraguas frente a la radiación solar y protegiendo el núcleo de la célula del daño oxidativo”, explica Patricia Martínez Rodes, farmacéutica titular de la Farmacia Ocarasa, en Orihuela (Alicante).

Los rayos UVB son los que ponen moreno

Martínez sigue explicando que el sol tiene dos tipos de radiaciones que pueden afectar negativamente, los rayos UVA y los UVB. Cada uno de ellos tiene sus consecuencias para la salud. Los primeros son los responsables del:

Las UVB, por su parte, son los responsables del bronceado. También causan:

  • Quemaduras.
  • Inmunosupresión.
  • Daño celular.
  • Síntesis de vitamina D.

En cualquier caso, “la exposición a ambas de forma excesiva o incontrolada puede, a largo plazo, provocar daños en las células y favorecer la formación de radicales libres”.

Consejos para un moreno sano

Una vez se tienen claras las consecuencias de los rayos solares, la farmacéutica da una serie de consejos para ponerse moreno de forma saludable:

1) Máximo de 30 minutos al día de exposición directa

“La exposición directa debería ser de entre 10 y 30 minutos al día, siempre evitando hacerlo entre las 12 y las 16 horas, que es cuando los rayos tienen mayor incidencia”.

2) Siempre con crema solar

“Hay que utilizar una crema solar con factor de protección alto, entre 30 y 50+”, considera. “En una primera exposición -continúa- la piel está más sensible y nunca habría que usar un factor de protector inferior a 15”. Además, cuanto más blanca y pecosa es la piel, mayor riesgo tiene de quemarse.

Como argumento añadido, la farmacéutica explica que “la piel cogerá color con protección solar, además será un tono más uniforme y dorado, porque la síntesis de melanina se irá produciendo gradualmente. De esta manera, evitaremos el eritema que hace que la piel se vea enrojecida”.

Rebeca Cebrián, farmacéutica y experta en dermofarmacia de la Farmacia Marro, en Huesca, recuerda que “es importante la aplicación del fotoprotector media hora antes de la exposición solar, sin olvidar partes más sensibles como empeines, cuello y orejas”.

3) Aplicación cada dos horas

Para que no pierda su efecto, la crema solar se ha de reponer cada dos horas. “Si estamos en remojo o sudando, tendremos que reaplicar más a menudo”, advierte Martínez.

4) Sin escatimar producto

“Es importante aplicar suficiente cantidad de producto porque, si no, el índice que nos indica el protector solar se verá reducido”, afirma Martínez.

5) Mejor una buena crema solar que un bronceador

Martínez indica que “los bronceadores están diseñados para que la piel se broncee más rápidamente y, para ello, aporta ingredientes humectantes e hidratantes, extractos de vegetales y aceites. Sin embargo,los filtros que incorporan suelen ser bajos y presentan una escasa o nula protección”.

Al tomar el sol con índices de protección bajos, aunque depende del fototipo de piel, por norma general, contraviene los consejos de la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Cebrián, por su parte, explica que “los autobronceadores contienen en su composición una molécula llamada  dihidroxiacetona (DHA), que al entrar en contacto con nuestra epidermis oxida las células muertas y da un tono bronceado a la piel. No tiene ningún riesgo para la salud y es una forma segura de broncearse sin sol“.

6) Prohibido quemarse

La farmacéutica es clara, “si la piel se quema no se va a broncear”. La razón es que el bronceado es una respuesta defensiva de la piel a la agresión del sol. “Dicho mecanismo activa la formación de melanina de manera gradual. Si realizamos una exposición intensa y sin protección, la piel no tiene tiempo de sintetizar la melanina y no se va a poner morena.

En cambio, sí se verá dañada, favoreciendo el envejecimiento, la destrucción de la dermis o la aparición de manchas solares y alergia”. Por todo ello, es necesario atender a los consejos y no llegar a quemarse.

Además, Cebrián advierte que “es importante evitar las quemaduras solares,especialmente durante la infancia, ya que esto determinará la probabilidad de sufrir un cáncer de piel en la edad adulta”.

7) Los protectores solares orales son un buen complemento

La crema solar es el elemento esencial, pero los protectores solares vía oral son un buen complemento. “Estos productos suponen un incremento en el aporte de antioxidantes, extractos vegetales, omega 3 y 6, selenio y vitaminas A, C y E, entre otras. Con ello, se ayuda a la piel a generar síntesis de melanina y luchar frente a los radicales libres”.

8) La alimentación también ayuda

La experta sugiere consumir frutos ricos en vitamina C, E, licopeno y betacaroteno, como tomates, zanahorias, cerezas, arándanos, melón, aguacate, naranjas, kiwi, etc.

9) Proteger ojos y pelo

El sol no sólo afecta a la piel, por ello, al exponerse, Martínez sugiere utilizar gafas de sol homologadas y gorro.

 

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La mayoría de la población no protege su piel de forma adecuada

La mayoría de la población no protege su piel de forma adecuada

La mayoría de la población no protege su piel de forma adecuada

Cada año se diagnostican en España alrededor de 4.000 nuevos casos de cáncer de piel, según datos de la Academia Española de Dermatología y Venereología. “Además de factores genéticos y estilos de vida, los casos de cáncer de piel pueden evitarse minimizando la exposición solar por actividades recreativas o laborales, así como a fuentes artificiales de radiación UV”, apunta M. Flores Vizcaya, directora del Grupo de Investigación Enfermería Clínica de la Universidad de Alicante.

En este sentido, el cáncer de piel abarca un conjunto de enfermedades con diagnóstico, tratamiento y pronóstico muy diferentes. En concreto, el melanoma es el tumor de piel más agresivo, pero los tumores de piel no melanoma (carcinoma espinocelular y basocelular) son diez veces más frecuentes y de relativa baja malignidad. “Algunos estudios, como el publicado por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, indican que el melanoma supone un 4% de todos los cánceres de piel, pero es la causa del 80% de las muertes por cáncer cutáneo. En las últimas décadas se ha observado en todo el mundo un aumento de la incidencia de los cánceres de piel, incluido el melanoma, vinculados a la exposición solar”, insiste Vizcaya.

Primeros síntomas

Uno de los primeros signos de alarma para detectar este tipo de enfermedad es una herida que no cicatriza o la aparición de nuevas mancha en la piel, de ahí que sea importante concienciar e informar a la sociedad sobre las autoexploraciones y la exploración clínica por parte de los profesionales de atención primaria.

“La mayoría de los melanomas se localizan en la piel y pueden tener colores variados como marrones, negro, azul, rojo o gris. Son fácilmente detectables precozmente pero, para ello, es importante identificar y consultar cualquier lunar o úlcera de nueva aparición y los cambios en los existentes, así como los cambios en la coloración de la piel. Los criterios ABCD ayudan a identificar una lesión como sospechosa de malignidad ya que define las 4 características fundamentales del melanoma: A, asimetría; B, bordes irregulares; C, heterogeneidad o igualdad de colores, y D, diámetro para indicar lesiones de un cierto tamaño, generalmente con un diámetro superior a 6 milímetros”, explica la profesora de la Facultad de Ciencias de Salud de la UA.

Consejos

Desde la Universidad de Alicante, el Grupo de Investigación Enfermería Clínica insiste en evitar la exposición prolongada al sol para prevenir cánceres y el envejecimiento prematuro de la piel. Además de protegerse con parasoles, gorras, camisetas y gafas de sol homologadas, aconseja empezar a tomar el sol de manera gradual y evitar las horas de máxima intensidad, de las 11 a las 16 horas. En el caso de los niños y niñas menores de 6 meses deben estar siempre a la sombra y con ropa que les proteja de la radiación solar.

“Jóvenes y niños son sectores especialmente vulnerables por lo que siempre deben usar un protector solar elevado, entre 30 o 50, aplicar una cantidad generosa 30 minutos antes de la exposición, y repetir la aplicación periódicamente después de bañarse o si se suda mucho. Asimismo, para evitar la deshidratación es imprescindible beber mucha agua”, apunta.

“A pesar del flujo de información y las distintas campañas de concienciación, la mayoría de la población no se protege adecuadamente de las radiaciones solares. De hecho, en zonas de alta exposición como Alicante, se debe aplicar crema protectora durante todo el año”, señala M. Flores Vizcaya.

Falsos mitos

En el caso de quemadura, Vizcaya señala que “la mejor opción es aplicar una loción hidratante de rápida absorción y no volver a tomar el sol hasta que la piel, principal barrera protectora, se recupere totalmente. Si se producen quemaduras de segundo grado ligadas a la aparición de ampollas, la primera medida es desplazarse a un centro de atención primaria y no intentar explotarlas o coseras”.

Por último, la profesora de la Universidad de Alicante recuerda que no es recomendable aplicar vinagre o yogur a pieles enrojecidas por el sol “ya que al ser sustancias ácidas favorecen la descamación de la piel”.

Fuente: http://s.ua.es/F-WP

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Día Mundial del Melanoma

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En el Día Mundial Melanoma la AEDV quiere aprovechar para recordar la importancia de informar del cáncer de piel. A pesar del incremento de casos de cáncer de piel en España, la mortalidad por esta enfermedad se ha estabilizado.

En el Día Mundial Melanoma el Dr. Agustín Buendía explica que “esto ha podido deberse a la gran mejora en el diagnóstico precoz“. Es por ello que es fundamental no descuidar los chequeos preventivos con el dermatólogo.

Día Mundial Melanoma: Campañas de prevención

En el Día Mundial Melanoma queremos recordar también la importancia de las campañas de prevención. “La AEDV ha sido pionera en este tipo de campañas de prevención a nivel europeo“, tal y como asegura el Dr. Luis Rios.

En el Día Mundial Melanoma también recordamos que, independientemente del clima y del lugar, siempre se debe utilizar fotoprotección solar elevada. “Hay que recordar que por debajo de 30 es poco útil para evitar el fotoenvejecimiento y el cáncer de piel“, afirma el Dr. Agustín Buendía.

También queda patente en el Día Mundial Melanoma que el papel del dermatólogo es fundamental, ya que es el profesional que mejor conoce y puede orientar sobre las medidas más adecuadas para la prevención del cáncer de piel.

El cáncer de piel es más frecuente en mayores de 50 años. No obstante, cada vez se diagnostican más casos en personas jóvenes por los hábitos poco saludables de exposición solar intensa en cortos periodos. Evitar exposiciones solares excesivas y quemaduras en la infancia y adolescencia es una muy buena medida preventiva, ya que las quemaduras solares en esta etapa de la vida son determinantes de algunos cánceres en la edad adulta, especifica Buendía.

Por último, recordar que las jornadas de screening cobran especial importancia en la campaña de prevención y diagnóstico precoz del Cáncer de Piel Euromelanoma 2016.

Fuente: http://aedv.es/dia-mundial-melanoma/

cuidados de los niños en verano

Recomendaciones para cuidar a nuestros hijos en verano

cuidados de los niños en verano

El verano puede ser el mejor momento para reconducir los hábitos alimentarios en los niños, sobre todo los de aquellos que son mal comedores, según ha explicado la pediatra del Hospital Nisa Pardo de Aravaca en Madrid, la doctora Chus Pascual, quien recuerda que es importante mantener una alimentación “variada y equilibrada “también en la época estival.

En esta época, recuerda, se tiende a “desorganizar la alimentación”, además no siempre se conocen los cuidados que hay que seguir para evitar sol y quemarse, además en ésta los accidentes tienden a multiplicarse, siendo los ahogamientos lo que más siguen ocurriendo.

En general, señala, “si se actúa con prudencia y precaución hay cosas que, aunque pueden seguir ocurriendo, se pueden minimizar y, así, evitar un problema mayor”.

En verano la alimentación debe ser “equilibrada y variada”, y, “por tanto hay que huir de los picoteos”, muchas veces inevitables entre los niños. Lo mejor en estos casos es cambiar las chocolatinas, chucherías y patatas por zumos y frutas; además recomienda “hacer comidas menos copiosas y más ligeras” donde se pueden incorporar verduras y frutas ricas en antioxidantes, que ayudan proteger a los niños del envejecimiento celular provocado por el sol.

Además, observa que en niños mal comedores se puede aprovechar la época del verano para cambiar su alimentación. “En esta época en los niños que rechazan las frutas y las verduras se pueden sustituir por cremas, batidos y zumos que son más apetecibles”, sobre todo si se hacen en casa y con la familia. “Hay más tiempo para estar con el niño y que se sienta implicado, tanto a la hora de hacer la compra, haciendo la comida, etc. Cuando un niño se siente participe creo que mejora la aceptación de muchos alimentos”, advierte.

Precaución con el sol y el agua

En los niños hay que estar más pendiente de los golpes de calor y la deshidratación, por eso los padres o tutores deben acordarse de que el niño debe beber líquidos a menudo, teniendo especial cuidado con los más pequeños a los que hay que ofrecer agua durante todo el día.

El cuidado del sol ha sido otro de los temas tratados. Partiendo de la base de que el sol es muy agradable hay que conocer los peligros para el niño de su exposición. “Se puede tomar el sol pero hay que hacerlo con cuidado”, por tanto recuerda que siempre hay que usar crema con protección solar, excepto en el caso de los bebés menores de seis meses donde las medidas de protección deben ser físicas (sombrillas, camisetas, gorras, etc).

En el resto, la recomendación es usar crema con un factor de protección solar de, al menos, 30 FPS; a no ser que el niño sea muy blanco de piel, tenga muchas pecas o antecedentes familiares con cáncer de piel, en estos casos la protección debe ser mayor.

Además, hay que evitar las horas de mayor exposición solar (entre las 12 y las 16 horas), y aplicarse la crema varias veces al día, siendo más constantes si el niño se baña en la piscina, mar o río.

Aunque, lo deseable sería aplicarse la crema siempre que se sale a la calle, independientemente de que uno se encuentre de vacaciones, porque “salir a la calle ya es tomar el sol, ya que se toma el sol desde el momento en el que sales a la calle”.

Otro punto que tratado durante la jornada de este jueves han sido los accidente que “son la mayor causa de mortalidad en la infancia y, por desgracia, en verano los ahogamientos siguen estando ahí”. Con el verano llega muchas veces la relajación y despreocupación, por eso es una época donde aumenta su frecuencia.

“Ahora tenemos casas a modo de ‘bunker’ y sales a entornos que no están tan protegidos. La diferencia es que antes nos enseñaban el peligro y ahora les protegemos pero no les enseñamos el peligro”, advierte.

En cuanto a los ahogamientos hay que tener mucho cuidado sobre todo entre los 6 primeros meses y el año de haber aprendido a nadar; “es el periodo más peligroso precisamente por esa despreocupación que existe entre los padres porque se cree que el niño sabe nadar”, afirma.

“Todas las medidas de precaución son pocas, el agua es un peligro muy importante”, ha advertido recordando que es importante extremar las medidas de precaución sobre todo en sitios como ríos y playas donde puede no hay medidos humanos y técnicos ante una urgencia de socorro en el agua. Asimismo, ha advertido del peligro de lesión medular, que puede producir paraplejia por zambullidas inadecuadas.

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¿Qué efectos puede tener el déficit de vitamina D?

 

salud ósea

El déficit de vitamina D puede tener consecuencias en nuestra salud, tanto en la infancia y en la adolescencia como en la edad adulta, según asegura el catedrático de Nutrición de la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona, Jordi Salas-Salvadó. La mayor parte de esta vitamina se obtiene a partir de los rayos solares. En este sentido, y a pesar del importante número de horas de sol al año que hay en España, los últimos estudios realizados han mostrado que hasta el 87 por ciento de los españoles mayores de 65 años tiene insuficiencia de vitamina D debido a la falta de exposición al sol, la poca ingesta de alimentos ricos en esta vitamina, la inadecuada absorción de ésta por parte del intestino, o la presencia de obesidad o sobrepeso.

Para que el organismo aproveche la vitamina D es necesaria la energía solar, ya que mediante la acción de los rayos del sol el organismo será capaz de sintetizar esta vitamina. En este sentido, para prevenir su déficit es recomendable una prudente exposición solar diaria”, ha recalcado Salas-Salvadó.

En la infancia y adolescencia puede provocar raquitismo

Asimismo, el especialista ha advertido de que la ingesta inadecuada de vitamina D y calcio durante la infancia y adolescencia puede provocar raquitismo, lo que dará lugar a la deformación y ablandamiento de los huesos, mientras que en la edad adulta su déficit puede provocar osteomalacia (debilidad muscular) y osteoporosis.

Además de la moderada exposición al sol, prosigue, para prevenir su déficit no deben faltar ciertos alimentos en la dieta como, por ejemplo, el pescado azul, el aceite de hígado de pescado, la margarina, el huevo, la leche, derivados lácteos y alimentos fortificados.

Y es que, esta vitamina participa en la homeostasis mineral, en la regulación de la expresión genética y en la diferenciación celular; estimula la absorción de calcio y fósforo de los alimentos en el intestino delgado, especialmente en el yeyuno; e incrementa en el riñón la reabsorción de calcio y fósforo, siendo esencial para mantener la concentración de estos minerales en la sangre y para la mineralización ósea.

La cantidad diaria recomendada de vitamina D es de 10 microgramos al día, para asegurar la prevención del raquitismo y garantiza el adecuado desarrollo óseo en niños y adolescentes. “La mayoría de niños y adolescentes recibe suficiente radiación solar, lo que suele asegurar niveles adecuados de esta vitamina. No obstante, hay necesidades especiales en momentos puntuales, como es el caso del embarazo, la lactancia o menopausia, donde la ingesta de calcio puede incrementarse hasta los 600 microgramos al día”, ha recalcado el experto.

Finalmente, Salas-Salvadó ha destacado el papel que juega el médico de Atención Primaria en esta materia, por lo que ha subrayado la importancia de que en la consulta ofrezca consejos dietéticos al paciente, apostando siempre por una dieta saludable rica en fruta, verduras, legumbres y vitamina D, a la vez que baja en grasas.

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15 minutos de sol al día para tener unos niveles óptimos de vitamina D

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Con objeto de paliar este déficit y prevenir las enfermedades que se derivan, desde el Hospital Sant Rafael de Hermanas Hospitalarias se recomienda una exposición al sol de 15 minutos al día durante todo el año. “La gente acostumbra a tomar el sol sólo durante los meses de verano, lo que, además de un aumento del riesgo de melanoma, provoca que, el resto del año, el cuerpo tenga carencia de vitamina D”, explica la doctora Isabel Rotés, responsable del Servicio de Reumatología del Hospital Sant Rafael de Barcelona.

Exposición solar sin protección y en las horas de menos radiación

Según la Dra. Rotés, los “empachos de sol” durante el verano, contrariamente a lo que se acostumbra a pensar, no permiten disponer de una “reserva natural” de vitamina D. “A medida que nos ponemos morenos sintetizamos menos cantidad de esta vitamina, dado que la piel crea una capa de protección natural que impide la entrada de los rayos ultravioletas, responsables de la formación de vitamina D”, asegura.

Por esta razón, desde la Unidad de Reumatología del Hospital Sant Rafael se recomienda exponer diariamente el cuerpo al sol, sobre todo la cara, los brazos y el escote, y hacerlo sin el uso de cremas solares, ya que éstas no permiten la entrada de la radiación UV. Aun así, se alerta que esta exposición debe realizarse antes de las 12h del mediodía y después de las 17h de la tarde, evitando las horas de máxima radiación y reduciendo, así, el riesgo de sufrir un melanoma.

Las consecuencias de un déficit de vitamina D

La falta de vitamina D conlleva un déficit de absorción de calcio y, por lo tanto, una disminución de la mineralización de los huesos. “Esto puede dar lugar al desarrollo de enfermedades como el raquitismo, en el caso de los niños, o la osteoporosis, en los adultos”, señala la Dra. Rotés. Asimismo, desde el Hospital Sant Rafael advierten de que la carencia de esta vitamina también puede provocar debilitamiento muscular (miopatía proximal).

A pesar de que la falta de vitamina D se extiende al conjunto de la población española, las personas de más de 50 años tienen más dificultades para sintetizarla. En el caso de las mujeres, esto se añade al déficit de estrógenos durante la menopausia, que produce una pérdida de calcio que deriva en diferentes enfermedades óseas. Por eso, según indican desde el Servicio de Reumatología, la mitad de las mujeres mayores de 50 años sufren osteoporosis.

Alimentos enriquecidos con vitamina D

La evidencia que la falta de exposición solar provoca unos niveles deficitarios de vitamina D se encuentra en la gente mayor institucionalizada, por ejemplo, en residencias. Estas personas, que prácticamente no están expuestas al sol, son las que presentan un mayor déficit. En estos casos, los especialistas señalan que la aportación alimentaria de vitamina D es clave, aunque la ingesta dietética sólo proporcione entre el 10-20% del nutriente necesario.

Los alimentos naturales ricos en vitamina D son pocos: pescado azul, aceites de pescado y algunos vegetales o cereales. Por este motivo, se aconseja a la población con escasa exposición solar el consumo de alimentos enriquecidos con esta vitamina. “Hasta hace pocos años, en España no existía este tipo de productos”, explica la Dra. Rotés.

“Por el contrario, en los países nórdicos, gracias a la ingesta de estos alimentos, la población presenta un mayor mantenimiento de los niveles adecuados de vitamina D, a pesar de contar con menos horas de sol”, concluye.